Iván Trias Bustamante

Pintura de M. del Carmen Calviño

El entusiasmo puede personificarse en M. del Carmen Calviño, cuya obra pictórica se expone en la sala de la Asociación de Artistas, con cortinajes instituidos en única voz de la Asociación para reclamar renovación.

M. del Carmen Calviño es una de las pintoras a las cuales puede aplicarse aquella calificación de pintoras de corazón sagrado, utilizada por Wilhem Uhde, a causa de la voluntad artística puesta al servicio del hacer pictórico.

Esa voluntad la conduce a leve evolución, saliendo de una pintura realizada según indecisa tendencia impresionista, que radicalmente no abandona, para centrarse más en la tradición realista, si bien M. del Carmen Calviño no pinta tanto lo que ve, o lo que cree ver, como el impacto acusado por la percepción. Mujer de sensibilidad y sentido colorista, otorga a sus cuadros, en especial a los paisajes, una vivencia o aliento personal.

La exposición de óleos de M. del Carmen Calviño puede considerarse como el triunfo de una voluntad artística puesta al servicio de un gran entusiasmo y amor a la pintura.