Mª José Escurís Reboredo

Lirismo en la obra de Mary Carmen Calviño

No quisiera invadir, la intimidad y concepción artística por considerar que el arte es una concepción del entendimiento ese "yo" personal patrimonio privativo de todo creador.

Hablar de la pintura de Carmen Calviño, es arriesgarse a rozar la imagen de la conciencia de juicios emitidos por otras personas. Desde la óptica de mi propia observación, subjetiva, no puedo sustraerme a la consideración de mi juicio (no crítico). Receptor de la belleza que nace de reciprocidad de sensaciones; transmisión y recepción; simbiosis sensitiva entre el artista y su público. La contemplación de esta rica y variada muestra, eleva al observador a las regiones del romanticismo, para situarla en la poética "Ciudad del Paraíso" evocada por el poeta Vicente Aleixandre, por la belleza y el culto a la naturaleza que justifica toda manifestación expresiva.

Carmen Calviño es pintora realista, creativa e imaginativa y romántica, porque encuentra la composición y el ritmo en una sensación agradable en el juego de colores, mezclado con la materia naturaleza vivificada a veces con objetos, figuras o agua solamente, resultando en conjunto una composición armónica, agradable, concluyendo en paisaje, bodegón o marina. En ella se ofrece la consecución del polifacetismo magistralmente resuelto.

En Calviño concurre el binomio artista y humanidad expresado en un arranque de amor hacia el arte que profesa, a través de sus palabras: "Pretendo esforzarme al máximo de mis posibilidades, rindiendo con un canto de amor y dedicación a ese grafismo o modo de comunicarme con el pincel, ofreciendo al público lo que humana y artísticamente pueda conseguir, que es en definitiva la mayor satisfacción, al mismo tiempo que con esto me siento realmente pintora."

Dimensiones y esencias de su poligrafismo con la predominante del realismo, estilo de su predilección, que aglutina el concepto "Arte" coronado con el realismo creativo, paisaje bello romántico, autóctona marina, naturaleza muerta, composición colorista armónica, contemplativa para deleite del espectador y del artista; Mary Carmen Calviño figura ya por méritos propios en esta pléyade de privilegiados pintores gallegos que ene esta exposición ratifica su evolución y cuanto se pueda decir, hasta ahora de su arte.